octubre 2014

Una noche de Halloween, estaba particularmente fría y la ciudad muy sola. – No parece Halloween muchachos- le dije a mis tres parceros, Jimmy, El gordo y Ángel, que iban esa noche conmigo en busca de conejitas, princesas, diablitas, gatitas y enfermeras que estuvieran dispuestas a jugar.

Abrí la puerta de la casa, sentí frío y el barrio desértico realmente asustaba, pero aun así, levanté mi mano derecha tirándola hacia adelante –Muchachos, nos fuimos- Todos con cara de pereza y a rastras se pararon del sofá y salimos.

¡Atravesamos toda la ciudad de norte a sur en 15 minutos! Claramente estaba vacía y el chofer tenía cierto afán, creía que era la Nascar. Seguimos sin preocuparnos por nada, al final lo importante era la fiesta de Camila López, tradicional descontrol de Halloween cada año…

Pues llegamos, nos bajamos del taxi,  toqué el timbre y cuál si fuera una secta me respondieron – ¿Tiene la clave? – Yo quedé en blanco – No tengo la clave pero Camila me invitó – Respondí, luego le dije mi nombre e inmediatamente nos abrió el portón, no se veían muchas personas en tan esperada fiesta, muy raro…

– Nada de nervios – Nos dijo el niche que nos abrió la puerta – Sigan al patio de la piscina – Y ni cortos ni perezosos, con ganas de fiesta entramos, parecía el edén – Gracias Dios por los colegios femeninos – Empezamos el respectivo escaneo para hacer el top 10, realmente estaba reñido.

– ¡Muchachos! Miren esa belleza – Una chica hermosa, piernas contorneadas y tonificadas, cintura de supermodelo, un rostro traído del cielo, era angelical, unas nalgas que ni con siliconas quedarían tan perfectas y disfrazada de angelita, está estipulado en la Ley 485 de 1993 que las que se disfrazan de angelita, son las más malvadas, la quiero para mí.

Pero como Dios le da pan al que no tiene dientes, ella estaba lela mirando al Gordo, coqueteándole. Lo acepto, tenía rabia y celos de este desgraciado que me ganó el partido por W, pero un guerrero no se rinde en la primera batalla perdida – Gordo, disfrútela por mí y no la vaya a cagar con ella pues huevón – le dije.

Luego de un rato una hermosa diablita que movía la cola como una diosa se paró frente a nosotros, la manera como agarraba el tridente solo me hacía pensar en sexo, estaba idiotizado mirándole las nalgas y obviamente se dio cuenta que este Superman estaba usando la visión de rayos X, pues no le incomodó, soltó una pícara mirada que me hizo desnudarla en mi mente, se volteó y comenzó a moverse de la manera más sensual que pudo, no me aguanté y fui donde ella.

Caminando despacio me le acerco por la espalda y le pongo la mano en su hombro izquierdo como indicándole que gire para que comience a bailar conmigo –Mucho gusto diablita- le digo mientras le cojo la mano y le doy un beso muy cerca de la boca, ella sonríe y me dice su nombre al oído de manera muy sensual –Todo es perfecto- Hay que seguir jugando.

Mientras bailábamos, empezamos a acercarnos, a tocarnos. Mi mano acariciaba su espalda con mucha fuerza y comencé a bajarla, empecé a tocarle las nalgas, que con ese short era casi como tocarla desnuda, estaba excitado y era obvio que ella también, me apretaba muy fuerte, podía sentir el calor en su cuerpo y el deseo. La alejé un poco, la mire y sus ojos entrecerrados y su boca medio abierta me contaban una historia innombrable de excitación, no lo pensé dos veces y le di tremendo beso, nos estábamos devorando vivos en medio de la gente.

Estábamos muy calientes, el frio de la noche solo aumentaba el deseo, la soledad de la ciudad se hizo multitud solo con ella –Estoy muy mojada- me dijo al oído, pude sentir su aliento deslizándose por mi cuello y sus palabras poniendo a hervir mi imaginación. Solo pude responder con otro beso y la seguí estrujando entre mis brazos.

Superman tenía las cartas sobre la mesa y no sabía que jugada hacer con ellas, que situación tan amarga. Ella tomó la iniciativa, me agarró la mano y sin decir nada más me guió hacia la entrada a la sala de la casa, subimos unas escaleras que estaban totalmente oscuras y llegamos a una habitación, la casa estaba completamente sola, todo era perfecto para lo que deseábamos.

La furia se desató, la diablita se tomó enserio su personaje y comenzamos a besarnos y a tocarnos como si no hubiera mañana. Comencé a quitarle el disfraz, prácticamente se lo arranqué, besé cada centímetro de su cuerpo, ella repitió los pasos conmigo. No aguantaba más. Pensé en algo que incluso el hombre de acero necesita – Nooooo, no tengo condón- le dije y ella respondió que ella tampoco tenía uno –Hagámoslo así, no importa- me dijo, a lo que respondí negativamente y le dije – Ya vengo, no quiero que tengamos que arrepentirnos de nada- me vestí y fui corriendo donde los ineptos de mis amigos y ninguno tenía un condón, estaba jodido.

Subí nuevamente a la habitación, era un desastre, mi diablita ya no estaba, había dejado un incendio que sabría Dios como podría apagar.

Pues se apagó solo pero me arrepiento de haber sido tan estúpido de no haber llevado un pinche condón, teniendo en cuenta que iba en busca de sexo, fue bueno haber pensado con cabeza fría y hacerme a una buena decisión, incluso el hombre de acero necesita protección y no es necesariamente la criptonita, incluso el hombre de acero necesita la protección de un condón.

Hasta el día de hoy a duras penas recuerdo el nombre de esa diabla que me hizo volar el termostato, estoy seguro de que ella tampoco se ha olvidado de lo que pasó esa noche y de lo que la hice sentir con mi súper fuerza, estoy seguro de que lastimosamente no volveré a saber de ella, cada vez que hablo de sexo la recuerdo, me perdí un polvo por no tener condón, pero el hombre de acero se salvó de perder mucho más, si lo hubiera hecho sin condón.

Y volvió el frío…

Ni para ustedes ni para mí es un secreto lo bueno que es hacer ejercicio. Ya sea en el gimnasio o en el parque, crossfit, montar bicicleta, natación, jugar fútbol, basquetbol, voleibol o cualquiera que queramos. Hacer un deporte mejora el estado físico y la forma del cuerpo como también el estado de ánimo y la autoestima. Si no lo haces, te recomendamos que en cuanto acabes de leer esto, lo pongas en práctica. Ya vas a ver por qué.

Esto que les digo, es desde lo que he sentido cuando hago deporte pero en este momento debemos ponernos un poco más científicos para que entiendan de donde viene el sentirse mejor, el estar más enérgico y la confianza en sí mismo que nos proporciona el hecho de tener actividad física constante o en términos cristianos, hacer deporte al menos 4 horas a la semana.

Hacer ejercicio regularmente protege la salud del corazón, previene el desarrollo de la diabetes, mejora la circulación y la función pulmonar, ayuda a reducir el riesgo de depresión y ansiedad. Cuando hacemos ejercicio nuestro cuerpo obtiene mayor resistencia física, y nuestra vida emocional se vuelve más estable, pues cuando hacemos ejercicio nuestro cuerpo libera sustancias que liberan la tensión y el estrés como la serotonina, endorfinas, y la dopamina, que sencillamente nos hacen sentir mejor.

Ahora, a pesar de todos estos beneficios que tiene para nuestro cuerpo el hecho de realizar algún deporte, hay muchas personas que aún no se deciden a comenzar su rutina deportiva, pero quizá si todos supieran que hacer algún deporte mejora notablemente la vida sexual, el rendimiento, la duración de las erecciones e incluso el nivel en el que se disfruta el sexo, fijo fijo, lo pensarían dos veces para quedarse sentados frente al televisor en lugar de ir a construir una mejor vida sexual o como yo lo llamo, hacer ejercicio.

Desde primaria, todos sabemos que la erección está directamente ligada a la circulación de sangre, pues el pene se pone duro cuando su tejido esponjoso se llena de sangre. Ya tenemos que el ejercicio mejora la circulación, por lo tanto ayuda a tener una erección más fuerte y duradera. La respiración, la resistencia física, la fuerza, la flexibilidad, son todos aspectos fundamentales cuando hablamos de buen sexo, y también son aspectos que se refuerzan cuando realizamos algún deporte.

Así que, mis queridos lectores. No escribo para los que dan poco, escribo para los que quieren dar mucho más. No será mi problema si deciden quedarse tirados en la cama viendo Southpark o Los Simpson en vez de ir a trotar. Buena suerte con eso.