febrero 2016

No, no estoy hablando de aquella primera, primerísima vez. No porque no quiera
recordarla, si no porque no hay mucho que contar de ella, inexperiencia total, afán,
dudas y obviamente, miles de pensamientos que no ayudaban a disfrutarla.
Estoy hablando de la primera vez con alguien, esa que luego de estar saliendo con
una persona durante un tiempo y de lograr cierta “formalidad” en la relación, se ve
“venir” inminentemente.
De esa primera vez dependen muchas cosas, que no sea la última, que queden
ganas de repetir, que ella o él no salgan corriendo y sobre todo, que quedemos
nosotros como todos unos príncipes.
Lo bueno de esa primera vez (cuando no es tu primera vez en la vida), es que ya
sabes cómo vas a jugar en el encuentro. Pero cuidado, no puedes usar todas tus
cartas en la primera mano, debes guardar algo para después. Además puedes
quedar como si fueras el más experimentado y luego repetir siempre lo mismo de lo
que ya habías presumido.
Algo que me gusta mucho de las primeras veces, es que también se aprende, porque
nadie se las sabe todas y seguramente, ella o él, podrán enseñarnos algo que no
sabíamos. Pero es ahí donde se define si esa será o no la primera y única vez.
No hay que olvidar que después de un largo verano, una primera vez puede
presentarse en cualquier momento y ahí la ansiedad puede jugar un poco en nuestra
contra, para esos momentos recomiendo un Mystic Long Action y listo, no hay que
preocuparse por quedar como unos “acelerados”.
O si tienes una primera vez que ya has preparado bastante y que, por ejemplo,
incluye un paseo para estar los dos juntos, es perfecto un Mystic Triple Placer. Y
si el paseo es a tierra fría, créanme esto, unos Mystic Hot Sensation les va a
hacerse olvidar del clima y tendrán que abrir las ventanas.
Y por último, si sabes que esa primera vez definitivamente será la última, entonces
haz que nunca te olvide con un Mystic Punto G, así, si a duras penas saben sus
nombres, jamás podrá borrarte de su memoria.
¡Felices primeras veces!

Llegó febrero, el mes en el que se celebra el día de San Valentín. Esta es una fecha
especial para que las parejas, los amantes o incluso los amores que parecían
imposibles celebren lo mucho que se aman, y para manifestar todo ese amor es
necesario decirlo, hacerlo y dejarlo demostrado con un regalo. Cuando el amor
desborda y abunda por cantidades, decirlo y hacerlo es muy fácil, lo complicado es
el tercer paso, cuando toca demostrarlo, porque es con ese detalle que podemos
descrestar al otro, darle a entender que realmente lo conocemos y de paso quedar
como unos príncipes o unas princesas. Si no se te ocurre qué regalar porque ya has
agotado todas las ideas, Mystic ha hecho una lista de regalos que van desde lo
tradicional hasta lo más atrevido y arriesgado para que elijas con cuál puedes
sorprender a la persona que amas.
Lo tradicional:
Algunos piensan que regalar chocolates, osos de peluche y rosas rojas es cursi y
anticuado pero nosotros creemos que no, de hecho es una fórmula que va a estar
vigente en el tiempo y con la que todavía es posible sorprender. Por ejemplo si tu
pareja sabe que no eres una persona que hace este tipo de regalos, precisamente
con una caja de chocolates y un ramo de rosas ella se llevaría una gran sorpresa, o
si ella no está acostumbrada a recibir detalles de este estilo igualmente puedes
aprovechar para sorprenderla de esta manera, pero no descuides sus gustos:
verifica si le gusta más el chocolate blanco que el de leche, o si prefiere el chocolate
con maní o almendras para que le regales lo que a ella lo gusta. Averigua también
cuál es su color preferido y así mismo le puedes regalar un ramo de rosas del
mismo color; hay almacenes especializados en pintar rosas con diferentes colores.
Algo atrevido:
Si tu pareja te atrae mucho físicamente aprovecha para regalarle un juego de
lencería sexy que incluya ligueros y prendas transparentes. Si quieres cruzar los
límites de lo tradicional regálale algún disfraz erótico e invítala a cumplir tu fantasía
de juguetear como si fuera una colegiala, una enfermera o una policía. Si los
disfraces te parecen muy atrevidos para tu gusto puedes intentar con juguetes
sexuales más sutiles, como con unas esposas forradas en felpa o aceites
estimulantes de diferentes sabores. Estos últimos puedes utilizarlos para ponerle
más calor a las partes íntimas de ambos.
Lo arriesgado:
Sorprende a tu pareja con algo totalmente inesperado haciéndole una invitación
para ir a un lugar swinger o para hacer un trío con una persona que les atraiga
mucho. Este tipo de experiencias sirven para darle un nuevo aire a la relación, para
distenderla en caso de haber roces o peleas o incluso para reafirmar el amor que ya
hay.