junio 2016

Es temporada de fútbol y lo que se ve en las calles es gente feliz, con la amarilla puesta y gritando los cantos oficiales de la selección, aunque no todo es así, también existen muchas personas a las que no les gusta ni cinco este deporte porque creen que es muy tonto correr detrás de una pelota o simplemente porque les molesta tanto fanatismo.  Para esta ocasión Mystic ha recopilado un top con las 5 jugadas de fútbol que se pueden practicar en la cama, un top que va a unir tanto a los fanáticos de este deporte como a sus detractores, porque nadie se va a resistir a ponerlas en práctica.

El calentamiento: antes de entrar a la cancha y ponernos en el calor del juego es necesario calentar ¿y cómo lo hacemos? Fácil, con un intenso juego de besos y caricias con el que puedas desvestir lentamente al otro. Sin advertir a la otra persona, súbele el ritmo al calentamiento acelerando tus caricias y movimientos, hasta que logres que no se resista más y te empuje sobre la cama o el sofá.

Cubriendo la portería: después de haber calentado correctamente ya se puede entrar en acción y qué mejor que hacerlo cubriendo la portería. Para defender la portería la mujer debe extenderse lo que más pueda sobre toda la cama o recostada sobre una pared. Una vez esté así debe abrir sus brazos y sus piernas al máximo para que tú te hagas encima de ella.

El aficionado: aunque es una de las posiciones más sencillas lo que debes hacer es aplicar en el adversario la ley de la ventaja. Lleva la delantera y demuéstrale que eres el máximo goleador con cañonazos profesionales.

El cañonero: esta posición te permite ser el capitán del equipo. Aquí no hay barreras de contención y podrás hacer muchos tiros libres que irán desde pequeños toques hasta misiles que van a parar en el punto G de ella.

Juego sucio: en todo partido hay juego sucio y este no es la excepción. El juego sucio hace referencia a las palabras sucias que saldrán de su boca cuando ejecutes tus mejores maniobras orales y manuales al mismo tiempo. También escucharás porras y una ola de placer.

Pon en práctica estas posiciones ya sea porque eres un fanático del fútbol o porque quieres reconciliarte con este deporte. Sea como sea, cuando las practiques no olvides usar tu Mystic, es el único que te va a proteger de penaltis y tiros de esquina mal cobrados.

Bueno, lo primero que debo aclarar es que el título de este post no es que sea 100% cierto.  Sí, a mi novia le encanta el fútbol, pero no sabe nada de él.

No han sido pocas las veces en las que he tratado de explicarle qué es un fuera de lugar, un penal indirecto o el por qué los equipos locales no van a jugar el mundial de fútbol.  Pero no es si no que yo le diga que voy a ir jugar fútbol e inmediatamente arma plan para acompañarme y su nivel de fanatismo es tal que incluso madruga los domingos a verme jugar.

La conclusión entonces, para decirlo correctamente, es que a mi novia le encanta verme jugar fútbol.

No sé qué instinto se le despierta, pero grita, alega, se para del asiento y viéndola así, hasta me recuerda al “Pecoso” en la banca de suplentes gritándole a los jugadores, al árbitro y hasta al balón.

A mi obviamente me gusta que me acompañe a los partidos, porque cuando se terminan mis amigos o los del otro equipo generalmente están solos, en cambio ella me tiene agua y no le importa si estoy sudando, me abraza y me besa sin que le importe.

La novia de otro amigo con el que juego me dice que a ella, al parecer, lo que realmente le gusta es verme en una especie de circo romano, compitiendo con otros hombres.  Eso debe tener una razón de poder y de dominio sobre los demás, porque cuando ganamos está mucho más cariñosa que cuando perdemos y si anoto un gol, se pone como loca.

Para mis próximo partidos, prometo jugar mucho mejor y tratar de anotar unos dos o tres goles en cada encuentro, así ella va a estar con el cariño alborotado y yo voy a aprovechar todas las endorfinas que tendré acumuladas en el cuerpo por el ejercicio.

Creo que ya saben de qué estoy hablando ¿no?